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    Imágenes del acto de egresados de Vº año.

     

    Buenas tardes a todos, especialmente a ustedes Promoción 2017.

    Espero y deseo que mis palabras sean sentidas como el abrazo final que queremos darles. Un abrazo de despedida, es cierto, pero con la alegría y la satisfacción de haber llegado al destino propuesto y de haberlos ayudado a crecer y madurar.

    Con un guiño a los docentes de Literatura lo citó a Jorge Luis Borges: “Y de pronto
    llegará alguien que baile contigo aunque no le guste bailar y lo haga porque es contigo y nada
    más”.

    Espero y deseo que de alguna manera se hayan sentido así de únicos, así de privilegiados, así de elegidos en algún momento y experiencia colegial porque eso será señal de que los hemos tratado con dedicación, con entrega y con amor.

    Y también espero que salgan con esa convicción de ser amados y ser capaces de compartir ese amor con otros. Un amor que no se fija en el aspecto exterior, tampoco en las condiciones personales, ni en las habilidades sino que se da generosamente hasta cambiarnos, porque si amamos cambiamos, mejoramos, nos enriquecemos con aquello que es importante.

    Espero y deseo que hayan sentido esa potencia transformadora del amor en nuestro colegio, ya que es la que anima buena parte de nuestras acciones. Cuando no lo hayan percibido así, seguramente habrá sido por nuestras limitaciones y pobrezas.

    Espero y deseo que entre nosotros hayan descubierto y vivido la sorpresa y la gratitud del valor de cada día, la alegría de los momentos compartidos, la maravilla del conocimiento, la solidez de los valores, y como dije antes la certeza del amor como fuerza transformadora de nuestra vida.

    Los hemos querido y valorado: lo hicimos en nuestro trabajo cotidiano, en cada clase que preparamos con esmero, en cada proyecto innovador construido con la clara intención de ayudarlos a crecer, en cada evaluación y parcial que volvió de nuestras casas corregido, en los retos y en las risas, en cada actividad planificada con dedicación, en cada campamento y salida donde pusimos nuestra experiencia y sobre todo nuestro corazón.

    No dudo que la mayoría de ustedes sienten a nuestro colegio una parte muy valiosa de sus vidas. Hemos compartido valores, experiencias, sueños y desafíos.

    A partir de ahora seguiremos estando siempre disponibles para cuando necesiten y quieran volver. No duden en acercarse y entrar, siempre será una alegría reencontrarnos.

    Quisiera también desafiarlos, porque han recibido mucho y se espera mucho de ustedes.

    Los desafío a ser audaces y apasionados, a vivir vidas con sentido y coherencia en lo que creen y piensan.

    Atrévanse a creer. La Fe es un regalo que tal vez no tiene hoy mucha prensa, pero que sostiene nuestra humanidad.

    Atrévanse a amar. No se encierren en la comodidad de lo que tengan, no miren a los otros con indiferencia, no tengan miedo de abrir sus corazones generosamente.

    Atrévanse a pelear por la justicia. Nuestra Patria está herida de injusticias. Muchas situaciones cotidianas nos muestran la cara cruel de desigualdades escandalosas para tantos hermanos de nuestra tierra. La corrupción descarada y el “no te metás” han enfermado a nuestra sociedad.

    No tengan miedo a sostener sus valores con firmeza, de vivir con coherencia, no se dejen ganar por la indiferencia o el mirar para otro lado. No transiten sus vidas a medias, como en puntas de pie, camínenla con confianza, no se la guarden, ni la escondan, disfruten y compartan, para que otros también se enriquezcan al cruzarse con ustedes.

    Gracias a los papás y mamás por confiar en nosotros y caminar juntos. Desde esa confianza hemos construido puentes para darle coherencia a esta fundamental tarea de educar que hemos compartido. Nuestras puertas seguirán abiertas para cada uno de ustedes también.

    Gracias a los maestros y profesores por el testimonio de cada día, porque han sido desafío y superación, estímulo y aliento, presencia cercana y distancia que independiza, han sido hombros para apoyarse, ideas para hacer pensar, mirada para atender y ejemplo para seguir.

    Renuevo mi invitación a que pasen por la vida dejando huella: ustedes valen mucho y tienen mucho para dar. La vida tiene mucho para ofrecerles y también para recibir de ustedes. Deseamos felicidad para sus vidas, pero especialmente deseamos que sean capaces de hacer felices a otros, que quienes se crucen por sus vidas salgan enriquecidos, que sientan a través de ustedes la presencia de un Dios misericordioso y cercano.

    Ésta es su casa y siempre que lo deseen, la puerta estará abierta para volver a recibirlos.

    Que María, nuestra madre amorosa, los abrace, proteja y acompañe siempre.

    Marcos Romero

     

     

    Cuando Marita me ofreció hablar en este acto, varias ideas cruzaron por mi mente. Podía armar algo tipo presentación empresarial, trabajando sobre dos o tres ideas concretas. Estilo powerpoint. Tal vez escribir un cuento con una moraleja. Sino algo más ligado a los recuerdos de estos 14 años de Tomás y sus compañeros en el colegio que en cierto modo se confunden con mis propios recuerdos de 44 años en el Marianista.

    Es difícil condensar en pocas palabras, momentos, nostalgia, alegría, espíritu Marianista, cierre de etapa y futuro.

    Mientras pensaba en estas alternativas, una imagen pasaba recurrente por mi cabeza. La imagen de Otilio Ortega, parado acá, en este mismo lugar, entonando a capella el himno del colegio. Aún hoy me sigo emocionando cada vez que lo canto o que escucho su voz grabada.

    Otilio era un apasionado de las plantas. Su legado mayor está en el campo del Colegio. Un basural transformado en un pulmón verde gracias a su paciencia y entrega interminables.
    Hace algún tiempo tambien nosotros sembramos. El colegio, como dice el himno, fue el nido para montones de ilusiones infantiles. Los maestros, profesores y tutores los fueron nutriendo de conocimientos. El personal del colegio les transmitió ese toque Marianista dificil de describir que se refleja en los actos triviales, en las acciones cotidianas. Hoy nuestros pequeños retoños se han convertido en árboles jóvenes, pero fuertes. No quiero decir que son de madera. No me malinterpreten. Su tronco es sólido. Lo conforman los valores que han ido absorbiendo en casa y en el colegio. Lo conforman los afectos, los amigos. Ahí reside la esencia de una buena persona.. Su copa podra desarrollarse de distinta forma. Ustedes podrán moldearla según su vocación y proyecto de vida . Los espera un mundo fascinante y desafiante al mismo tiempo, donde el cambio será el paradigma. Por momentos tendran que podar alguna rama para crecer con más fuerza y dar más frutos.. A veces se tendrán que replegar y perder hojas para soportar un invierno crudo. Pero ese tronco fuerte, los sostendrá en lo verdaderamente importante y las ramas flexibles serán su capacidad de adaptación.
    ?
    El libro de su vida está abierto. Hoy tan solo se cierra un capítulo. Las páginas vacías esperan que continúen escribiendo su propia historia. Que pongan su sello distintivo. Esperan su huella. El mundo espera su huella. Ese sueño que comentaba el padre Javier en la convivencia. Un sueño personal, pero que se proyecta en los demás, en el otro. Anímense. Afirmense en esa base fuerte que les deja el colegio, tanto en conocimientos como también, y muy especialmente, en valores. Cómo decia Francisco, hagan ruido. Tienen todo por delante.

    Volviendo a Otilio. Ahora tan solo le pido que me ayude a cerrar este texto. Pregunto entonces Otilio….
    Si los guía la virgen capitana, quién podrá vuestro empuje resistir?

    Muchas gracias.

    Fernando Bruzzoni, padre de uno de los egresados de la Promoción 2017.

     

     

    Gente del público, familias, amigos, compañeros, profesores, directivos, personal del colegio, Buenas tardes.

    Hoy es un día con muchos sentimientos encontrados. Alegría, nostalgia, tristeza para algunos, alivio por terminar para otros. Será porque no es un día más de nuestras vidas, sino que estamos terminando una etapa importante. Para algunos fueron 13 años, otros 5 y para a otros 3. Sin embargo, hay algo que compartimos: El colegio nos marcó de alguna manera. Muchas veces nos gusta “Parar la pelota” y ver donde estamos parados. Al hacer esto también solemos mirar al pasado, a las distintas épocas que vivimos en el jardín, la primaria y estos años de secundaria, y nos gusta ver como evoluciona todo, como cuando nos acompañaban nuestros papás hasta adentro del colegio y después como cada vez nos despedían más lejos del colegio para aparentar que veníamos solos por ejemplo. En fin, nos cuesta un poco creer que se termina todo y entendemos que el hecho de saber que después de las vacaciones no nos vamos a levantar para ponernos siempre la misma ropa o venir acá y ver las mismas caras, puede ser un poco aterrador si se quiere, o por lo menos puede causar un poco de miedo o incertidumbre. Pero no es algo feo, es más, es lindo. “Todo tiene un final, todo termina”, eso en parte es la vida: comenzar, saber cerrar y sobre todo disfrutar etapas; ahora, el punto está en qué cosas nos llevamos de estas etapas así como qué aprendemos o modificamos de nosotros mismos. Nosotros nos llevamos recuerdos en nuestros corazones, anécdotas, conocimiento, relaciones y lo más importante de todo, amistades.

    Es por eso que hay que agradecer. A veces nos olvidamos de esto pero es algo importante. En nuestro caso personal, queremos dar gracias por un lado, a la educación que recibimos. Nos guste o no, pero para eso vinimos al colegio, a aprender. Cada uno con el enfoque que decidió transitar estos últimos años de la secundaria ya sea en la orientación de Naturales, Gestión o Humanidades. Y no importa si elegiste esa orientación y no te parece que sirvió porque todo sirve; te diste cuenta de que en realidad la contabilidad, la química y la historia no es de tu agrado. Y eso no es nada menor. También gracias a los docentes por levantarnos cuando nos sentíamos caídos, por presionarnos cuando hacía falta, por permitirnos aprender de ustedes. Las grandes experiencias que pudimos vivir gracias al colegio marcaron y nos ayudaron a interactuar con diversas realidades. Formaron nuestra personalidad, los valores que queremos adoptar para nuestra vida. El forjar ese sentimiento de “estar para el otro”. El Proyecto Servir, el EFAM, Pastoral infantil y juvenil, La noche de la Caridad, entre tantos otros. De alguna manera logramos salir de a poco de esa famosa “burbuja Marianista” que tanto nos protege.
    Estamos con un alfiler en la mano, a punto de hacer estallar a esta enorme burbuja Marianista que nos tiene calentitos bajo sus alas. Y hay que ser sinceros, esto da miedo.

    ¿Cómo es que de un día para el otro dejamos de escuchar “música” sentados en nuestro patio, o dejamos de desayunar sanguches del kiosko de Carol? ¿En qué momento se nos fue el secundario?

    Hoy es el día en el cual pensamos que tenemos que por fin dar una respuesta concreta a la pregunta del millón, esa que nos hacen desde que estamos en jardín: “y vos, ¿qué queres ser cuando seas grande? Muchos respondimos cosas como bomberos, astronautas o powers rangers. Pero ahora las cosas cambiaron, y respondemos que queremos ser economistas, periodistas, médicos, ingenieros, comunicadores sociales o artistas. Aunque sabemos que muchos otros no tienen ni idea qué responder, y eso también está bien. Acuerdense que la profesión puede cambiar, pero nunca el querer mejorar como persona y ser, cada día, un poquito más, la mejor versión de nosotros mismos.

    Toda nuestra vida nos prepararon para el futuro, eso tan incierto al cual veíamos tan lejano, pero que hoy está parado justo enfrente de nosotros. Tenemos el orgullo de decir, que por más que nos cueste asimilarlo, el colegio no dió las herramientas necesarias para hacerle frente. Entendimos que no somos sólo notas aprobadas o un número vestido con chomba celeste; somos humanos, que sienten y piensan, que tienen sueños disparatados y ambiciones gigantes. Somos jóvenes con carácter, que defienden lo que piensan y quieren, y que saben hacerse escuchar. Lo que pasa es que también entendimos que afuera las cosas son un poco más difíciles, que hay desconocidos y que no todos van a estar dispuestos a escucharnos o a creer en nuestros sueños. Pero chicos, miren este lugar, miren a cada persona que quieren, esta es nuestra casa y siempre va a estar acá. Quizás tuvimos nuestros momentos de bronca y nos queríamos ir, pero así es la familia, a pesar de todo pone su fe ciega en vos.

    El miedo no nos puede paralizar, no se termina todo, ahora empieza otra cosa. Podemos abrir las alas y volar, elegir a dónde queremos ir, qué caminos tomar. Personalmente queremos que todos piensen qué cosas los hace felices, qué es lo que los motiva a seguir y cuales son las personas que los aman y los tiran para adelante. Con eso en mente, miremos al futuro con la cabeza en alto, mostrándole nuestro recorrido y diciéndole que se prepare para recibirnos. No nos cansemos de buscar y encontrar nuestras pasiones, porque cómo una vez nos enseñó un profesor: “Cuando haces las cosas con pasión, todo es mucho más fácil”.

    ¿Qué rápido pasa la vida, no? Probablemente este sea el momento en el que todos nosotros pensamos ¿qué vamos a hacer ahora? Y donde nos arrepentimos de haber anhelado que el tiempo pase rápido, y nos encantaría volver a esos lunes en la primera hora con Ernesto, Flavio y Gabriela pensando ¿cuánto falta para el viernes? Porque somos así, deseamos que el tiempo pase rápido, pero cuando estamos sobre el final desearíamos volver a esos momentos y nos arrepentimos de pensar así. Pero bueno, hoy estamos acá y no nos queda más remedio que mirar al futuro, pero obviamente teniendo en cuenta nuestro pasado, viendo la persona que éramos en jardín y primaria y lo que somos hoy, tan cambiados. Estamos seguros de que acá sale gente con muchas aspiraciones y en especial buenas personas.

    Es por eso que hoy queremos agradecer, tanto a todos los profesores por los consejos y conocimientos que nos brindaron, como también, y principalmente al colegio que, además de un aula con las mismas caras todos los días, nos dio la oportunidad de participar en muchos espacios como campamentos, el GAM, y los servicios que mencionaron anteriormente, entre otros, y que nos dejaron un gran aprendizaje, que sacaron de nosotros muchos valores (como la solidaridad) y nos permitieron conocernos, tanto como abrirnos con los demás también, cosa que a más de uno se nos hizo muy complicado. Porque mas allá de lo que sepamos sobre historia, química, física, marketing o lo que sea, de acá salen personas con una historia, que ven, sienten, se relacionan, piensan, hablan y escuchan. Fueron estos espacios en los que, en serio, nos conocimos profundamente, y que permitieron formar esta cosa tan linda que es la amistad, ¿Qué mejor que tener a alguien para hablar como si fuese con uno mismo, no? Y es más, es de las cosas más valiosas de nuestras vidas, porque mientras todo es efímero (como la secundaria, la universidad o un trabajo) esta no lo es.

    Llegamos al punto de creer que los amigos son la familia que uno elige, y esto es lo que se formó acá, una familia. Como termina esta etapa, es normal que muchos tengan miedo de alejarse de sus amigos, que cada uno siga su camino y estos se separen. Pero déjennos decirles que esto no tiene que ser un motivo de tanta preocupación, ya que, aunque cada uno tenga un concepto diferente de la amistad en sí, esta, (si es verdadera) siempre perdura en el tiempo. Eso sí, separación va a haber, ya que el hecho de vernos todos los días se va a perder, pero con tal de encontrarse una vez cada tanto, se darán cuenta que es como si el tiempo no hubiese pasado y la relación va a seguir siendo la misma.

    En fin, ya sobre el final del juego sepan que no nos alcanzan las palabras para agradecerles a todos y cada uno de ustedes (en especial a nuestros amigos) por hacer que esto sea lo que fue, los recordaremos con mucho cariño así como esperamos que ustedes recuerden esta etapa, porque la secundaria fueron 5 años queriendo escapar, pero toda una vida queriendo volver.
    Roció Acosta Gonzalez, Vº Humanidades
    Mateo Pontel, Vº Naturales
    Tomás Besada Bruzzese, Vº Gestión

     

    Imágenes del acto de egresados de Vº año.

     

    > Imágenes de la Convivencia final de Vº año.

     

     

     

    Posted by Nacho Larrea @ 11:18 am

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