• Sean todos muy bienvenidos a un nuevo año escolar. Como cada vez que comenzamos a caminar un ciclo lectivo, se renuevan esperanzas y oportunidades para construir una mejor escuela fruto del trabajo serio, generoso y apasionado de cada uno de nosotros.

    Quiero comenzar compartiendo algunas ideas de un marianista muy conocido y querido por nosotros, José María Arnaiz, sm.

    Educar nos mueve. Es una pasión marianista que se afirma y se renueva. La escuela es para nosotros un lugar privilegiado de evangelización y humanización.”

    Esta profunda mirada de la educación nos impulsa inexorablemente hacia el futuro: a soñar y a mirar lo que será, y no tanto lo que fue. Nos impregna de sentido de compromiso y de servicio, a la sociedad y la Iglesia. Además, nos curte en el diálogo claro con los más jóvenes para transformarnos en personas puente, dispuestas a recrear una nueva vida que asuma activamente la evangelización en el aula, en la calle y en la vida.

    Comenzamos el año apostando al movimiento, sobre todo interno; buscando sentido y desafíos para nuestra vocación de educadores marianistas, con generosidad y entrega. Así, renovamos nuestro compromiso por formar hombres y mujeres para los demás, conscientes de sí mismos y del mundo que les rodea, comprometidos con la tarea de transformar la sociedad, haciéndola más fraterna y justa.

    A quienes comienzan a caminar en nuestra comunidad educativa les damos una cálida bienvenida y esperamos que pronto se sientan parte valiosa de nuestro Colegio. Especialmente espero que cada uno de nuestros nuevos alumnos perciba un ambiente donde se sienta convocado a crecer y superarse, y, fundamentalmente, donde se sienta bien recibido, reconocido, respetado, valorado y escuchado.

    Nos insto y animo a construir juntos una escuela que se renueva con pasión, con entrega, con encuentro, con ganas de aprender, con valores y compartiendo nuestra fe.

    Como reflejo de esa renovación a la que estamos todos llamados e invitados, les comparto las mejoras materiales que este verano, como todos los años, hemos llevado adelante: se continuó la adecuación eléctrica iniciando las tareas en el edificio del Nivel Secundario, se continuó con el cambio de vidrios en el subsuelo colegial y en los comedores, se incrementaron las aulas con equipamiento tecnológico, se reparó el patio de Emilio Mitre, se construyeron las aulas del subsuelo para que se adecúen a las normativas de seguridad, se realizaron mejoras en las cocinas del Colegio, se habilitó un nuevo paso entre los edificios del Nivel Secundario y del Nivel Primario en el 4º piso, se restauró a nuevo la escalera de incendios exterior, se reparó y pintó el exterior del edificio del Nivel Secundario y se modificó el mobiliario del Salón de Actos para favorecer el uso de espacios flexibles.

    Nos ponemos en manos de María, nuestra Madre, en cuyo nombre aceptamos nuestra misión evangelizadora y educadora. Que Ella nos cuide, nos anime en las dudas y las dificultades, nos ayude a descubrir caminos y especialmente a hacer vida el Evangelio en nuestra comunidad, sin perder el sentido misionero.

    Marcos Romero, Rector

     

    > Versión imprimible del mensaje.

     

     

    Posted by Ezequiel H. Reggiani @ 12:37 pm

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