• > Carta del Papa Francisco a los religiosos marianistas reunidos en Capítulo General.

    Del 8 al 29 de julio, la Compañía de María (religiosos marianistas) está celebrando su 35º Capítulo General en Roma, en las instalaciones de la Curia General.

    Más de 30 religiosos, en representación de todas las presencias marianistas del mundo, determinarán las líneas de acción y los objetivos en vistas al futuro de la Compañía de María y sus obras, además de elegir al Superior General y al Consejo General que animarán la vida marianista en los próximos 6 años.

    Por nuestro país está participando el P. Javier de Aguirre SM, Superior Regional de la Compañía de María de Argentina.

    Tal como lo establece la Regla de Vida de los religiosos marianistas, “el Capítulo General es la suprema autoridad de la Compañía de María. Se celebra al menos una vez cada seis años. Determina las líneas de acción y los objetivos para toda la Compañía, y elige al Superior General y a los miembros del Consejo General. Su fin es asegurar la fidelidad al espíritu de nuestra fundación y la adaptación constante a las necesidades de cada época”.

    Todo Capítulo tiene un tema central o una orientación rectora. La Asamblea General de Gobierno de 2015 dio orientaciones para este Capítulo General, después de haber dialogado y reflexionado sobre él. Fueron debidamente presentadas en la Circular del P. Manuel Cortés SM, Superior General de la Compañía de María: “Siguiendo dichas indicaciones, hemos escogido como lema del Capítulo las palabras de nuestro Fundador: ‘Un hombre que no muera’ (EP I, Doc. 154, 6ª cuestión-respuesta). De este modo, tomamos conciencia de los muchos retos que afronta nuestra Compañía de cara al futuro si quiere preservar y fortalecer nuestra identidad religiosa y nuestra misión en la Iglesia y en el mundo. Todos nosotros, no sólo los capitulares, debemos asumir la responsabilidad de hacer de la SM ‘el hombre que no muera’. Como suprema autoridad del instituto, el Capítulo general tiene un particular e importante papel en este proceso”.

    En palabras del Superior General de la Compañía de María, este año “tenemos por delante una tarea muy importante, que puede aportar frutos significativos a nuestra vida y a nuestra misión marianista de cara al futuro. Todo depende de la seriedad, la ilusión y el empeño que pongamos en ella todos y cada uno de nosotros. Ayudémonos, estimulémonos mutuamente. Y, sobre todo, pidamos la ayuda del Espíritu y el acompañamiento de María. Recogiendo el testigo de los doscientos años de historia de la Compañía, sintámonos otros Chaminade, herederos de su coraje y de su entrega por el evangelio“.

    Este Capítulo General puede ser seguido a través de TwitterFacebook y Youtube (a través del canal de Youtube podrán seguirse en vivo las homilías diarias a las 18:30 hs. -hora de Roma- o ver sus grabaciones). También se edita un boletín informativo al que se puede acceder a través del sitio de internet de la Familia Marianista o suscribiéndose a través de este enlace.

    Invitamos a toda nuestra comunidad educativa a sumarse a la Familia Marianista de todo el mundo en la oración comunitaria pidiendo que este Capítulo General dé buenos frutos:

    Padre amoroso,
    Tú nos has formado como hombres a semejanza tuya
    y nos has compartido tus dones de entendimiento y creatividad.
    Derrama tu Espíritu Santo sobre nosotros para que podamos discernir,
    con audacia y prudencia, el camino que nos invitas a recorrer.
    Haznos hijos cada vez más fieles de tu servidor Guillermo José Chaminade.
    Que seamos lo que nos llamó a ser: “otros hijos de María”,
    conformados a semejanza de su adorable Hijo.
    Haz que, como hermanos unidos en la oración y
    en la misión, seamos “el hombre que no muere”,
    con un ferviente compromiso por la salvación de las almas
    e incansables en nuestros esfuerzos por formar comunidades de fe.
    Haz que, llenos de agradecimiento por nuestros dos siglos de vida apostólica y de misión,
    miremos el futuro con esperanza y valentía.
    Guía Tú las deliberaciones y decisiones de nuestro Capítulo General.
    Inspira a los capitulares a estar atentos y vigilantes como lo estuvo María en Caná.
    Abre sus oídos para escuchar con fe, y sus corazones para responder con obediencia
    a las necesidades de la Iglesia y de nuestro mundo,
    de modo que podamos, todos juntos como hermanos, responder de manera fiel
    y fructífera a la invitación de María: “Hagan todo lo que Él les diga”.
    Amén.

     

     

    Posted by Ezequiel H. Reggiani @ 11:48 am

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